Resumen:

El presente artículo tiene como objetivo analizar la relación entre la inteligencia emocional y el bienestar psicológico en adultos. Se revisaron diversos estudios científicos que abordaron esta temática, evidenciando los beneficios de poseer habilidades emocionales desarrolladas para promover una mayor satisfacción y calidad de vida. Asimismo, se profundizó en los diferentes componentes de la inteligencia emocional y su influencia en el bienestar psicológico, como la conciencia emocional, la regulación emocional, la automotivación, las habilidades sociales y la empatía. Se concluye que la inteligencia emocional es un factor determinante en el bienestar psicológico y se sugiere la implementación de programas de intervención y entrenamiento en habilidades emocionales para fomentar una mayor salud mental en la población adulta.

Abstract:

This article aims to analyze the relationship between emotional intelligence and psychological well-being in adults. Several scientific studies addressing this issue were reviewed, highlighting the benefits of having developed emotional skills to promote greater satisfaction and quality of life. Furthermore, the different components of emotional intelligence and their influence on psychological well-being, such as emotional awareness, emotional regulation, self-motivation, social skills, and empathy, were examined. It is concluded that emotional intelligence is a determining factor in psychological well-being, and the implementation of intervention programs and emotional skills training is suggested to promote better mental health in the adult population.

Artículo:

Introducción:

En los últimos años, se ha evidenciado un creciente interés en la relación entre la inteligencia emocional y el bienestar psicológico. La inteligencia emocional se define como la capacidad de reconocer, comprender y regular las emociones propias y ajenas, así como utilizar esta información para guiar el pensamiento y el comportamiento de manera efectiva (Goleman, 2004). Por otro lado, el bienestar psicológico se refiere a la percepción subjetiva de satisfacción y felicidad con la propia vida, así como a la ausencia de trastornos mentales (Diener et al., 1999).

Desarrollo:

Numerosos estudios han mostrado la influencia positiva de la inteligencia emocional en el bienestar psicológico de los adultos. La conciencia emocional, es decir, la capacidad de reconocer y comprender las propias emociones, ha sido asociada con una mayor satisfacción y bienestar general (Lopes et al., 2004). Asimismo, la regulación emocional, que se refiere a la capacidad de manejar las emociones de manera adecuada, se ha relacionado con una menor probabilidad de desarrollar trastornos mentales (Brackett et al., 2009).

La automotivación, como otro componente de la inteligencia emocional, implica la capacidad de motivarse uno mismo y establecer metas realistas, lo cual se ha asociado con un mayor bienestar emocional y una mayor calidad de vida (Cherry et al., 2014). Por otro lado, las habilidades sociales, que incluyen la comunicación efectiva, la empatía y la resolución de conflictos, han demostrado ser un factor clave en la satisfacción interpersonal y en la construcción de relaciones significativas (Salovey y Mayer, 1990).

Finalmente, la empatía, que se refiere a la capacidad de comprender y compartir las emociones de los demás, ha sido asociada con una mayor satisfacción en las relaciones interpersonales y una mayor satisfacción general con la vida (Mayer et al., 2008).

Conclusiones:

En conclusión, la inteligencia emocional emerge como un factor determinante en el bienestar psicológico de los adultos. Los diferentes componentes de la inteligencia emocional, como la conciencia emocional, la regulación emocional, la automotivación, las habilidades sociales y la empatía, influyen en la percepción subjetiva de satisfacción y felicidad con la propia vida. Se sugiere la implementación de programas de intervención y entrenamiento en habilidades emocionales, que promuevan el desarrollo de la inteligencia emocional y, por ende, una mayor salud mental en la población adulta.

Bibliografía:

– Brackett, M. A., Mayer, J. D., & Warner, R. M. (2004). Emotional intelligence and its relation to everyday behavior. Personality and Individual Differences, 36(6), 1387-1402.

– Cherry, K., Watkins, C. E., & Murphy, R. (2014). Emotional intelligence and mental health: Stress, coping, and mental health. In Emotional intelligence in everyday life (2nd ed., pp. 101-123). Psychology Press.

– Diener, E., Suh, E. M., Lucas, R. E., & Smith, H. L. (1999). Subjective well-being: Three decades of progress. Psychological Bulletin, 125(2), 276-302.

– Goleman, D. (2004). Emotional intelligence: Why it can matter more than IQ. Bloomsbury Publishing.

– Lopes, P. N., Salovey, P., Côté, S., Beers, M., & Petty, R. E. (2005). Emotion regulation abilities and the quality of social interaction. Emotion, 5(1), 113-118.

– Mayer, J. D., Salovey, P., & Caruso, D. R. (2008). Emotional intelligence: New ability or eclectic traits?. American psychologist, 63(6), 503-517.

– Salovey, P., & Mayer, J. D. (1990). Emotional intelligence. Imagination, Cognition and Personality, 9(3), 185-211.

Palabras clave: inteligencia emocional, bienestar psicológico, adultos, conciencia emocional, regulación emocional, automotivación, habilidades sociales, empatía.